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El
Divino Niño Su túnica es rosada, el cinturón verde y sus pies descalzos. Se puede decir que mientras el Niño de Praga manifiesta la realeza de Cristo, el Divino Niño manifiesta en su naturaleza humana el amor de niño, necesario para nosotros ir al cielo.
Esta imagen del Divino Niño, diferente a la de Colombia, corresponde a la visión de la Madre Angélica, abadesa del Monasterio de Nuestra Señora de los Angeles, Hanceville, Alabama EEUU, fundadora del canal de televisión EWTN. El niño nos ofrece su corazón para que entremos en El. |

Devoción al Divino Niño
Una de las devociones mas hermosas y extensas de los Colombianos es la del Niño Jesús, honrado bajo el título del Divino Niño. La confianza puesta en Jesús se fundamenta en Sus propias palabras:
Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Juan 14,13
La devoción al Divino Niño es providencial, es luz para un mundo que desprecia la vida humana y en que tantos niños son abortados o abandonados. ¡Cuánto glorifica a Dios que reconozcamos que El nos envió a Su único Hijo!. El se hizo un niño pequeñito, igual que nosotros en todo menos en el pecado.
Mientras el mundo apuesta por el poder de las armas y del dinero, que es la ley del más fuerte, Jesús nos enseña que el reinará por el amor cuando nos hagamos niños guiados por Su Padre Celestial. Nos pide una profunda conversión de corazón:
Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Mateo 18,3
Vemos entonces que el objetivo primario de la devoción al Divino Niño ha de ser nuestra propia transformación para ser cada vez más como Jesús, en todo hijos dóciles y obedientes al Padre. Así propiciamos su Reino.
YO REINARE
El es el Camino, la Verdad y la Vida. El y solo El renueva nuestros corazones para que seamos también nosotros hijos del Padre. Esta devoción se hace en la misma fe que nos mueve a rezar en el Padre Nuestro: "Venga Tu Reino".
Historia de la devoción
Comienza la devoción al Divino Niño en Colombia en el año 1907, primero entre los carmelitas y después en la Comunidad Salesiana. Fueron tantos los favores concedidos que los devotos agradecidos propagaron la devoción por todas partes. Citamos el testimonio del milagro del 1915, reconocido por el obispo:
Mi
hija María de 18 años venía padeciendo terribles dolores de reumatismo. Eran
tan grandes los dolores que padecía y tan devastadora la inmovilidad que el
reumatismo le estaba produciendo, que viéndola ya en peligro de muerte llamamos
al sacerdote que la confesó y le administró el viático y la extremaunción.
No podía hacer el menor movimiento de pies o de manos sin sentir agudísimos
dolores. Los medicamentos de los médicos no le producían ninguna mejoría. Uno
de los mejores médicos de la ciudad venía cada día a visitarla, pero los
ataques reumáticos eran cada día más fuertes y le daban unas convulsiones que
la dejaban medio muerta.
El 10 de noviembre del año pasado cuando en uno de los terribles ataques creí
que se moría, al ver que recobraba otra vez el habla, se me ocurrió una idea:
corrí a mi habitación y me traje una imagencita del Divino Niño que nosotros
veneramos con mucho cariño, y acercándome a la enferma le dije: "Hija,
Nuestro Señor hizo la promesa de que si le pedimos por los méritos de su
infancia, nuestra oración será escuchada. Pidámosle por los méritos de sus 12
primeros años de vida, si te conviene para la salud del alma, te conceda la salud
del cuerpo. Dále un beso a la imagen del Divino Niño y la colocamos luego junto
a los pies que tanto te duelen".
Ella besó amorosamente al
queridísimo Niño Jesús y luego colocamos la imagen en lecho, junto a la enferma
y rezamos con toda fe.
Pasada una hora, de pronto mi hija gritó entusiasmada: "Papá, papá, estoy
curada". Y para demostrarme que si era verdad, movía los brazos y los pies
en todas direcciones sin sentir el menor dolor (siendo que hasta hacia unos
minutos al menor movimiento de un brazo o de un pie daba un grito de dolor).
Estaba totalmente curada.
Pronto nos reunimos todos los familiares y emocionados dimos gracias al
Milagroso Niño Jesús que hace tales maravillas. Después de once meses mi hija
se encuentra muy robusta y sin el más mínimo dolor de reumatismo y recomendamos
a las personas necesitadas a que en cualquier angustia, dolor o necesidad
invoquen con toda confianza a l Niño Jesús que tanto goza ayudando a los
necesitados. El Señor Obispo que nos honra con su amistad y que había venido
varias veces a visitar a la enferma, atestigua también este milagro que los
médicos no han logrado explicar.
Certificamos que esta
declaración es verdadera, firmado: Heladio, Obispo de Cali.
Firmado, con inmensa gratitud al Niño Jesús: Manuel Sinisterra. Cali 1916.
El padre Juan
del Rizzo y la devoción al Niño Jesús
El padre salesiano Juan del Rizzo llega a Barranquilla, Colombia, en 1914. Con
gran esfuerzo se dedica a recaudar fondos para la construcción de un templo
pero no tiene éxito. Fue entonces que tuvo la inspiración de pedir a Nuestro
Señor por los méritos de su infancia. Desde entonces el éxito del padre
fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño,
dedicando su vida a la propagación de la devoción.
Después
de 13 años de ministerio en Barranquilla, el padre del Rizzo fue trasladado a
Medellín, donde continuó su labor exhortando a todos a confiar en Jesús por los
méritos de su infancia. Al principio la devoción del padre del Rizzo se
identificaba con la imagen del Niño Jesús de Praga,
pero en Medellín una asociación de devotos a esa devoción se le opuso, alegando
que ellos tenían la exclusiva sobre el Niño de Praga. ¡Posiciones absurdas que se dan entre los
seres humanos! El padre del Rizzo buscó entonces otra forma de expresar su
devoción al Niño Jesús. El sabía que los milagros no los hace la imagen sino el
mismo Jesucristo que está vivo.
En 1935 el padre del Rizzo fue trasladado a Bogotá y, providencialmente, se
encontró allí con una preciosa imagen del Divino Niño. Colocó el padre la
imagen en unos terrenos baldíos del Barrio 20 de Julio de Bogotá. Desde allí pregonaba
a todo quien escuchase los prodigios que Jesús otorga a quienes honran su santa
infancia. Los milagros se multiplicaron: Curaciones, empleos, reconciliación de
familias, protección de negocios.... pero sobre todo muchas
conversiones.
Oraciones al Divino Niño Jesús
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Oración al
Niño Jesús para verse libre de peligros. Súplica
para tiempos difíciles. Plegaria
para obtener serenidad. Un minuto
con el Niño Jesús |
Novena
recomendada por el Padre Juan. Si, amor, mío, no quieras
impedirme tanto bien; déjame que me anonade a tus plantas y me abrace con tus
pies y los riegue con las lágrimas salidas de mi pecho amante, encendidas en
el sagrado fuego de tu amor; déjame besarte y después... no quiero más,
muérame luego. Si, muérame amándote, muérame por tu amor, muérame por ti,
niño mío que eres sumo bien, mi dicha, mi hermosura, la dulzura de mi alma,
la alegría de mi pecho, la paz de mi corazón, el encanto de mi vida. Ah,
morir enfermo de amor y de amor por ti, luz mía, que dicha para mi alma, qué
consuelo, qué felicidad.
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Novena de
los tres padrenuestros. Hijo de Dios, Tú bien
puedes socorrerme... Padrenuestro... Si quieres agradarme
inmensamente, Novena de la Confianza al Divino Niño. Niño amable de mi vida Padre Nuestro.. Tu que sabes mis pesares Y aunque tu amor no merezca Gloria al Padre... Pedir la gracia que se desea y decir siete veces: Divino Niño Jesús Bendecidnos. |
Consagración del hogar |
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LOS NUEVE DOMINGOS AL DIVINO NIÑO JESÚS